La Academia Naval del Río


Como ha surgido un creciente interés por los que cursaron estudios en la Escuela de Capacitación Marítima, creo prudente, para ilustrar a los visitantes que no están familiarizados con estos términos, explicar algo sobre las varias fuentes de producción de oficiales para la marina mercante que existieron en Cuba que no fueron precisamente la Academia Naval del Mariel y la Academia Naval Gramma. de la Playa de Baracoa.

“La Academia del Río”

Según el Capitán Francisco J. Dubroq Pérez, tan temprano como en el año 1959, y aparentemente por ordenes dadas por Raúl Castro, se inició, por el entonces Capitán del Puerto de La Habana, Esteban Záceta Armenteros, un curso para preparar oficiales y maquinistas para la marina mercante, que se nutrió fundamentalmente de alistados de la Marina de Guerra, la Policía y el Ejercito Rebelde. En esta escuela, localizada originalmente en La Capitanía del Puerto de La Habana que estaba en los altos de la Aduana de La Habana, en los muelles de la Avenida del Puerto, cercanos al edificio del Estado Mayor de la Marina de Guerra y en la que el que Záceta mismo impartía asignaturas junto con otros profesores del la Academia Naval del Mariel, tales como Felipe Pérez Luís y Hernán Fernández Abrahantes. El currículo era de 22 asignaturas.

Záceta Armenteros fue sustituido al frente de la Capitanía del Puerto y estos cursos desaparecieron, pero poco tiempo después se fundó la “Academia del Rio”, así denominada por encontrarse en las márgenes del Río Almendares. El primer director de dicha academia fue el Capitán de Corbeta Juan Gelasio López García, “Lopito”. Se graduaron dos grupos, el ultimo en el año 1963.


Del primer grupo de los cursos de la Capitanía del Puerto de La Habana fueron los luego Capitanes, Ramón Pérez Miranda, Andrés Correa Delgado, Fermín Pérez Grinup, Regalado, Francisco J. Dubrocq Pérez y Jefes de Maquina como Lázaro Domínguez, Alejandro Hernández y muchos otros más.

Alejandro Hernández nos relató en una visita reciente, de que cuando el primer curso de la Academia del Río concluyó, Lopito fue a ver al entonces director de la ANM Fernando Fernández del Río con los exámenes de todos los graduados con la finalidad de que les reconocieran los títulos y que Fernández del Río le contestó que para tener un titulo de la Academia, había que “subir la loma”. La mayoría de ellos, poco a poco, fueron subiendo la loma y obtuvieron sus títulos de pilotos y capitanes.

Alejandro nos relató también, que años después a Fernández del Río lo desmovilizaron de la MG y fue a parar a Mambisa, a un barco en el que Hernández era segundo maquinista. Había un problema serio en la máquina y el Jefe de Máquinas no daba pié con bola en lo que ocurría. Después de romperse la cabeza el Jefe de Maquinas se dió por vencido y le dijo a capitán que él no tenia la mas mínima idea de lo que le pasaba, que debía de llamar a un técnico del fabricante. El capitán no quería llamarlo sin asegurarse que era imprescindible y reunió a los maquinistas en el comedor y les preguntó si alguno tenía idéa de que era lo que pasaba. Entre otros, Hernández dio su opinión. El Jefe de Máquinas dijo que el había pensado en eso, pero que por otras razones desechaba esa hipótesis. El Capitán le insistió al Jefe de que trataran por la vía que decía Alejandro. Esa fue la solución y la maquina fue reparada. A la hora de la cena, el capitán le pregunta a Alejandro que por que el todavía era Segundo maquinista y este le contestó: -“Porque a usted no le dio la gana de que nosotros tuviéramos un titulo sin tener que “subir la loma”-. Ante esta respuesta, la cara de del Río se puso blanca y sin decir nada se levantó de la mesa y se fue sin decir palabra. Al otro día en la mesa le dijo a Alejandro y a los demás presentes: “Creo que ese fué el error más grande que yo he cometido”.

En la Academia del Río, muchos de los profesores de la ANM siguieron impartiendo clases en la Academia del Río.

Los cursos de la Academia del Rió tenían una duración de varios semestres. En el año 1962, ante la escasez de oficiales producido por el incremento de la flota por las adquisiciones que estaba haciendo el estado unido a la gran cantidad de oficiales que tuvieron la visión de ver lo que se le caía encima a Cuba y pedían asilo cuando la represión llegó hasta todos los que hubiesen servido en las fuerzas armadas previas a la toma del país por el Ejercito de Fidel Castro, los entonces dirigentes de la Empresa Mambisa se vieron obligados a buscar jóvenes con bastante nivel académico, preferiblemente que estudiaran en la Universidad o tuvieran terminado el Bachillerato, para dar unos cursos rápidos, poniendo más énfasis en la práctica que en la teoría, para llenar los huecos que se estaban produciendo.

A estos efectos, seleccionaron al entonces 2do. Oficial de Cubierta, Julio Antonio Gomez Planas, para que impartiera clases en estos cursos. A mediados del año 1962 se comenzó el primer curso acelerado para oficiales de cubierta. En ese primer curso se enrolaron, Jorge C. Festary Ferrer, Pedro Ferreiro Casas, Jorge González Viamonte, Ricardo Aladro Arango, José Ramón Fernández, Arturo Chaumont Portocarrero (cuñado del Capitán Onelio Pino Izquierdo) -que había sido un de los timoneles del yate Granma-, Jorge Vals, Adolfo González y 15 días antes de que comenzara el viaje de instrucción, me enrolé yo; Alfredo M. Margolles. Del total de 9, menos Chaumont, Adolfo y Vals, todos llegamos a Capitán y creo que ninguno navega todavía, el último que navegaba era Ferreiro Casas, que era capitán de los remolcadores de la Terminal Petrolera de Gran Calado de Matanzas.

El viaje fue en la M.N. Bahía de Nuevitas, con el Capitán Armando Blanco Boix al mando. Salimos de Cuba el día 4 de Diciembre de 1962 y llegamos a Ámsterdam el día 4 de Enero de 1963. Durante el viaje recibíamos clases de Gomez Planas y hacíamos prácticas de navegación en el puente.

Al regresar al La Habana, un tribunal examinador formado por los capitanes Julio Cesar García La Rúa, César Valdez Almanza, Emilio Leal y Alberto Casanova González, nos examinó y el único que no aprobó fue Adolfo Gonzáles. Vals, aunque aprobó, no quiso seguir navegando cuando aún no lo habían enrolado en ningún buque.

Poco tiempo después se formó otro grupo al que yo he denominado para diferenciarlo de las demás promociones, como 2do. Grupo de Capacitación Náutica Acelerado de la ENM (el 1ero. fue el que se organizo en el 1962. Gomez Planas siguió siendo el profesor y a el pertenecieron los luego capitanes Reinaldo Carbonell y Miguel Angel Díaz Blanco. Otros alumnos fueron Varela, Rodolfo Bergolla, el Chino Blanco (primo del Capitán Gómez Larrinaga y otros.

Después de eso se graduó en el año 1966 la promoción 01, que había entrado en el año 1963 en la ANM. A partir de ahí se sucedieron múltiples más y además de la Academia Naval del Mariel, la Academia Andrés González Lines, ubicada en Barlovento, Santa Fe, graduó un sinnúmero de oficiales de cubierta y máquinas que abastecieron las necesidades de las Flotas Atunera y la Flota Cubana de Pesca que operaba buques bastante grandes que pescaban en los océanos Atlántico Norte y Sur, Pacifico Sur e Indico, que algunos de sus buques eran inmensos buques de carga refrigerados que servían para recoger la pesca en medio de los océanos.

Algunos de los capitanes graduados de esta academia, fueron más tarde a navegar en los buques de la mercante, entre ellos los capitanes Martínez Moya, Humberto Vázquez, Grillo y otros que no me vienen a la mente ahora. Algunos Capitanes graduados en la ANM también navegaron en arrastreros por la popa de la FCP, como fueron el Capitán Trillo y algún otro que no recuerdo ahora.

Además, siempre la Academia Naval del Mariel, examinó y emitió títulos de Piloto de Altura y Capitán de la Mariana Mercante a personas que estudiaron por si mismo y se presentaron y aprobaron los exámenes correspondientes. Voy a facilitar un lista de Capitanes que yo conocí y que sacaron sus títulos de esta forma. Algunos de ellos recibieron clases en cursos que se brindaron en las Empresas Navieras para prepararse para dichos exámenes.
Capt. Alfredo Margolles

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